Pienso en palabras, hablo en silencio......
Las palabras nunca se las lleva el viento, se las lleva el olvido o las contiene el recuerdo.
Las palabras duelen, alivian, construyen o destruyen, al hablarlas hay que hacer reconstrucción de las palabras que hemos creado dentro, en nuestro pensamiento, en nuestros sentimientos, si no nos construimos con palabras suaves y con orden podemos arrojarlas como piedras que aplastan el alma y ensangrientan corazones. La palabra es puente, origen y destino, es creación y compañía, es soledad y reflexión, una vida sin palabras es una noción inimaginable, un "No soy, no estoy ni para ti ni para mí" la falta que da un sinsentido a lo que somos.
El "Ahora quiero que digan lo que quiero decirte, para que tú las oigas como quiero que me oigas" de Neruda ha sido un punto de inflexión en mi vida, tomando la decisión del cauto, del que quiere aprender palabras con las palabras del idioma en el que nació, con un lenguaje propio, del que sabe que ni todo está ya dicho y que queda mucho por ser escrito.
Las palabras, como las pequeñas cosas, son las que hacen o deshacen relaciones, la importancia de pensarlas es la importancia que damos a la forma que utilizamos para moldearnos como persona, la importancia de decirlas es la importancia de crear relaciones de calidad.
Las palabras tienen su espacio y su tiempo, su ritmo y su silencio.
Pasión
Amor
Lealtad
Amistad
Bondad
Rozar
Abrazar
Soledad
Me he quedado sin palabras para seguir escribiendo, silencio..........

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